20 preguntas sobre cómo vendes, facturas, gestionas el stock, cobras y atiendes después de la venta. Al final te damos un puntaje de 0 a 100, un radar con las cinco partes y una hoja de ruta con lo que conviene arreglar primero. Sin registro y sin dejar el email.
Pregunta 1 de 20. Canales.
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La escena se repite: un comercio que vende bien decide ordenarse, contrata tres sistemas en un mes y a los noventa días está peor que antes. No porque las herramientas fueran malas, sino porque cada una resolvía un problema que no era el más urgente. Ordenar la operación es como arreglar una casa: si tienes una filtración en el techo, no empiezas por pintar el living.
Un negocio que vende online tiene cinco partes que se sostienen entre sí. Canales: por cuántos lados vendes y qué pasa si se te cae el más grande. Facturación: si facturas todo lo que cobras, con cuánto esfuerzo y qué haces cuando ARCA no responde. Stock: si el número que ves es el que hay, en todos lados al mismo tiempo. Cobros: cómo te pagan, cuándo tienes el dinero disponible y cuánto te queda limpio después de comisiones, envío e impuestos. Postventa: qué pasa entre que envías y que el cliente vuelve a comprar.
Casi siempre hay una que arrastra a las demás. Vender sin stock no es un problema de stock: te cuesta reputación en el canal, te obliga a devolver el dinero y te quema al cliente. No conciliar lo que te depositaron no es un tema contable: es la única forma de enterarte de que te están cobrando una comisión distinta a la pactada. Por eso este diagnóstico no te da una lista de veinte tareas, sino tus tres puntos más flojos con dos o tres acciones cada uno.
Apunta el puntaje y la fecha. Elige la primera prioridad y haz solo esa durante dos semanas: si intentas las tres a la vez, no vas a terminar ninguna. Las acciones están escritas para que sirvan con lo que ya tienes (una hoja de cálculo, un cuaderno, media hora un lunes a la mañana); algunas las puede automatizar un sistema como Zanfy, y están marcadas con un punto naranja para que sepas cuál es cuál, pero ninguna depende de que contrates nada.
Repítelo en tres o cuatro meses. La segunda vez el puntaje importa menos que la diferencia: si arreglaste el stock y el número de esa dimensión subió, el método funciona. Si volvió a bajar, lo que cambiaste fue una rutina personal y no un proceso, y eso siempre se cae cuando llega el primer mes ocupado.
Entre 4 y 6 minutos. Son 20 preguntas de opción múltiple, una por pantalla, y ninguna te pide buscar un número: se contestan con lo que ya sabes de tu negocio.
No. El puntaje, el radar y la hoja de ruta aparecen apenas terminas, sin registro y sin email. Si quieres guardarlo, lo puedes imprimir o bajar en PDF desde el mismo botón.
Sí. Las cinco dimensiones que mide (canales, facturación, stock, cobros y postventa) existen igual sin tienda web: cambia cómo las resuelves, no si las tienes. De hecho, quien vende por chat suele sacar puntaje bajo en stock y postventa, que es justo donde más se pierde plata.
Va de 0 a 100 y se reparte en cinco partes de 20 puntos. De 0 a 40 el negocio está sostenido a pulmón: funciona porque estás tú atrás de cada cosa. De 41 a 70 lo básico anda y hay agujeros conocidos. De 71 a 100 la operación está ordenada y lo que queda son fugas silenciosas, como comisiones que nadie concilia.
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Cada tres o cuatro meses, o después de un cambio grande: abrir un canal nuevo, cambiar de sistema de facturación, sumar un depósito. Sirve para ver si lo que arreglaste se sostuvo o si volviste a la costumbre vieja.